martes, 10 de noviembre de 2009

Soy heredera del huapango

Soy heredera del huapango
de la lluvia de lagartijas.
Nací en el son del viento que llora la plata
entre empedradas y cerros.
Mi voz
falsete
guitarra barroca
sueños bordados al cuello y a los pies.
Me arrullaba el pespunteo
en noches frías que abrían conejos
Agua miel
flor de campo
nostalgias de un pastor y cantos rojos
pintados de octosílabos que hablan
de manos curtidas por el sol
polvo de minas y atlantes anónimos.

3 comentarios:

Xitlally Rivero dijo...

Usualmente soy enemiga de que el autor acompañe a su poema con comentarios, porque creo que el poema debe decirlo todo. Esta vez, sin embargo, romperé mi regla. Y es que este poema escrito hace ya tiempo regresó a mí estos días, me lo recordaron, lo recordé. Curiosamente, este fin de semana viajo a Hidalgo a presentar mi novela. Y creo que esto que aquí les muestro sigue siendo uno de mis poemas favoritos. No me atreví a hacerle cambios aunque me tentó el asunto, quizá después decida reeditarlo. Por el momento aquí va. Para mis padres y para mis hermanos.

Yarko dijo...

Uuhh... me encantó... ando muy cerca a la jarana por el padre de mi novia, y al leerte rememoré la alegría, la magia y el ilusionismo de la fiesta... me reconozco impropio para entenderlo, pero me declaro satisfecho al degustarlo...

gracias por compartirlo

Yarko

Xitlally Rivero dijo...

Gracias, Yarko, por la visita y el comentario. Ya el leerlo y el degustarlo te da la autoridad para dar tus comentarios. Qué chido que estés cerca de la jarana. A mí personalmente me gustan mucho los huapangos. Saludos.