lunes, 23 de abril de 2007

Credo

Creo en tu lengua.

Creo en el surco instantáneo que recreas tembloroso.

Creo en cada sombra que se pierde en tu regazo.

Creo en la sima inalcanzable de tus manos.

Creo en la esquina

en el vértice

en la orilla.

Creo en las diminutas estatuillas que destruyes cuando me nombras.

Creo en tu risa

escasa inesperada incomprensible.

Creo en el rito olvidadizo de quererte.

Creo en el sueño,

en el arco insomnio de soñarte etéreo,

Creo en la estúpida creación que es abarcarte.

Creo en el hondo vacío de mi cáliz.

Creo en tu nombre,

en el escaso espacio entre tus dedos y mi gloria.

Creo en mi vientre,

en la mala costumbre de llamarte a gritos

en las sombras.

Creo en la pálida locura de perderte.

Creo en tu esperma fuente imprecisa

creo en la llama inaudita de una orquídea.

Creo en tu lengua.

4 comentarios:

Joserra dijo...

yo no soy heredero del huapango.

vi un anuncio en el blog de S., y te escribo para desearte mucha suerte en la lectura.

un abrazote

y no, no soy heredero del huapango

Gaby Ponce dijo...

joserra! gracias por firmar. un gustazo encontrar palabras tuyas. va un abrazo para ti!

S. dijo...

No había leído este texto tuyo -sé lo innecesario del "tuyo", pero lo puse por mor al ritmo-.

Cuando lo escuché en la lectura me gustó mucho. Puesto que es muy difícil lograr un texto con base en la repetición de ciertas palabras, sin aburrir. Excelente.

Sólo dos líneas: "Creo en la sima inalcanzable de tus manos." y "Creo en tu esperma fuente imprecisa".
-La primera no me parece posible. - A la segunda siento que algo le falta, bueno, por cómo está escrita, pareciera como si continuaría la idea, pero luego la cambias. En fin.

Cuidése.


[S.]

Quantum Machina dijo...

Awsom..
Credo..